148 VPO LAS ROSAS

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  • UBICACIÓN Las Rosas. Madrid
  • FECHA 1996-1998

La comunicación entre las autovías de circunvalación M-30 y M-40 mediante la construcción de una vía rápida a través de un túnel,revalorizó espectacularmente los terrenos donde la Administración había creado un «apartheid» para la población marginal, con muro perimetral de hormigón incluido que acentuaba, si cabe, su carácter vergonzante. El barrio conflictivo, con presencia constante en la sección de sucesos de todos los medios informativos, pasó a ser pomposamente denominado «Prolongación de O’Donnell» por los operadores inmobiliarios. Sobre esos terrenos el planeamiento extendió una retícula para edificación en manzana cerrada,«revival» del ensanche dieciochesco, con crujías de profundidad estrecha,esquinas achaflanadas de dimensión ridícula (7 m.), y cinco plantas de altura,excepto en las parcelas con frente a la Avda. de Aquitania en las que el cuerpo de edificación debe elevarse dos plantas más, para enfatizar el carácter de vía comercial aporticada.

En el solar delimitado por las calles República Checa,República Eslovaca, Rávena y Avda. de Aquitania, el Ayuntamiento de Madrid concedió el derecho de superficie durante 75 años a una cooperativa formada por vecinos del Barrio de San Pascual y la Alegría para la construcción de viviendas sociales que solucionaran, en parte, la necesidad de los jóvenes, en su mayoría de recursos muy limitados.

El urbanista antepuso el valor de la uniformidad determinando una sola tipología, cuando las pendientes superiores al 5% están totalmente desaconsejadas para ordenaciones en manzana cerrada. El problema se solventó absorbiendo el desnivel con la planta de garaje a modo de plinto sobre el que descansa la edificación.

El proyecto primó la calidad de la célula residencial saltando por encima de las leyes morfológicas de la manzana, mediante la introducción de esquemas compositivos propios del bloque abierto. Los volúmenes prismáticos se apoyan en las alineaciones de las cuatro calles, uniéndose en las plantas superiores mediante tendederos a modo de puente.

Todas las  viviendas son pasantes, con ventilación cruzada, y su diseño pretendió conseguir la economía de superficies agrupando en un solo espacio la función de vestíbulo y distribuidor sin renunciar a la independencia entre zonas de convivencia y descanso.

El orden exterior, tenso y áspero, que expresa formalmente una unidad conceptual, alberga en el interior una realidad bien distinta, a la que se adaptan funciones de domesticidad, cocinas y estancias, volcadas en terrazas corridas a lo largo de la totalidad de las fachadas, desde las que la mirada adulta puede seguir el juego bullicioso de los niños en el patio,aislados del fragor urbano. El reglamentario vial perimetral en el interior dela manzana para la circulación de vehículos de emergencia es utilizado  para paseo de bicicletas y patinetes.

Las fachadas exteriores son planas, acentuándose ese carácter con la posición de las persianas en la cara interior de ventanales de aluminio anodizado, diseñados «au longueur». La disposición de viseras de hormigón visto tiene la función de atenuar la radiación solar y la protección de la chapa acanalada de aluminio frente a la acción de la lluvia y el granizo.Siguiendo la tradición europea no se renunció a la ubicación de viviendas en planta baja, contribuyendo las rejas de protección de sus ventanas a la dureza de la imagen exterior.

Los materiales utilizados en las fachadas al patio de manzana son intencionadamente más amables, tablero de resinas acabado en madera de cerezo y ladrillo klinker, consiguiéndose un ambiente cálido y agradable al que el paso del tiempo sumará el verdor de las ramas de los árboles todavía incipientes.