30 VPT GETAFE NORTE

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  • UBICACIÓN Getafe. Madrid
  • FECHA 1996-1998

En algún momento deberá entablarse el ineludible debate sobre el escaso repertorio tipológico que los urbanistas han impuesto en el planeamiento de los nuevos barrios periféricos madrileños, sota, caballo y rey(bloque, manzana cerrada y vivienda unifamiliar adosada), y su incidencia en la pobreza de las propuestas ofrecidas por los arquitectos, extendiendo el tejido de la ciudad con ensanches espantosamente homogéneos, contribuyendo a ello su revestimiento, siempre el ladrillo, de manera que parecen proyectados por la misma mano. En el borde de uno de esos polígonos, Getafe-Norte, y en vecindad con una línea de ferrocarril, se han construido dos mini bloques gemelos para treinta viviendas sociales, locales de negocio y garaje-aparcamiento.

Si los proyectos de vivienda social están sometidos a estrictas normativas superpuestas, éste es su paradigma. Además de las preceptivas ordenanzas de planeamiento, reglamentaciones específicas de calidad y diseño, etc., hubo que ceñirse a las determinaciones de un estudio de detalle que llegaba a definir con precisión las alineaciones, volúmenes, densidad y hasta alturas de cornisa en cubierta y planta baja. Tal acumulación burocrática disuade cualquier transgresión en forma de retranqueos, huecos pasantes,vacíos, desarrollo vertical, espacios semipúblicos, etc., que comporte automáticamente reducción del aprovechamiento, valor sagrado al que ningún promotor está dispuesto a renunciar, aunque redunde a favor de la calidad del hábitat.

En cada bloque se distribuyen quince viviendas agrupadas alrededor de un único núcleo de comunicación vertical en busca de la mayor economía de medios y de superficie posible. La planta baja se destina a locales de negocio abiertos a la calle de Concha Espina y a viviendas dúplex en la fachada a la calle de Rosa Montero. El resto de las plantas superiores son de uso residencial.

La inevitable disyuntiva entre espacios indefinidos confinando únicamente los cuartos húmedos (cocinas y baño) o programa convencional, 3/4 dormitorios, estancia, cocina y baño, fue zanjada por los cooperativistas a favor de esa opción. En la planta de las viviendas pueden distinguirse de forma nítida el área comunitaria y los espacios de intimidad,mediante la presencia de un pasillo distribuidor y separador. El pasillo es un hallazgo arquitectónico que comporta enormes ventajas en la vida cotidiana, y que sin embargo fue arrinconado por los maestros del movimiento moderno y despreciado por sus seguidores. La insuficiencia espacial inherente a cualquier vivienda social suele materializarse a los pocos meses de ser habitada,estallando por los balcones, terrazas, tendederos o cualquier superficie exterior susceptible de ser invadida y acristalada.

En este proyecto se ha prescindido de las terrazas y tendederos, exceptuando la planta ático. En las viviendas orientadas al sur se ha interpuesto entre la estancia y el exterior una dependencia a modo de invernadero que algunos usuarios ya han colmatado de plantas. El tendido de ropa se hace en patios cerrados con planchas de policarbonato, dejando libre la iluminación y ventilación de cocinas. La escasez de recursos que atestiguan los materiales empleados en las fachadas, ladrillo y revestimiento monocapa, no ha sido obstáculo para conseguir un resultado formal atractivo, expresado en lenguaje de connotaciones racionalistas como utilización de la cubierta plana,viseras, textura de color blanco puro, fachadas lisas y acristaladas, etc., y del que se aleja la nota expresiva que supone el jambeado de piedra artificial en las fachadas laterales.